
Nunca creí que algunos días sin clases me fueran a molestar, pero ese terrible día llego, por lo que creo que es una clara evidencia que algo va mal. Ese virus llamado influenza ha terminado con la diversión que representa algunos días sin escuela. La verdad es que ya no soporto estar encerrado ni un minuto mas, y como si la desgracia no fuera suficiente no tengo mi computadora así que debes en cuando tengo que pedir prestada la de mis hermanos. Así que para entretenerme haré un diario de mis días de encarcelamiento.
28 de Abril de 2009, Día Uno
Son las siete con cero minutos cuando empiezo a escribir, aun no ha pasado un día del cautiverio y ya siento los efectos de la desesperación, si no me mata la influenza seguro que lo hará el aburrimiento. Este día no he salido salvo para ir por comestibles, y es que bueno no me puedo morir de hambre, es lento y doloroso. Pero lo peor de todo es que la única vez que salí tuve que utilizar un molesto cubre bocas (muy grueso), mi mamá pretendía que usara guantes, lo cual no permití, eso ya era demasiado.
La oportuna aparición de esta enfermedad no solo puede acabar con nuestra salud, si no también con nuestra vida social, y nuestra figura ¿Qué por que lo digo? Bueno es que según mi madre no podre salir en todo este rato, eso quiere decir hasta el próximo martes –y yo quería ir a la mari este jueves- y como no he encontrado otra cosa que hacer salvo comer, es lo que me he dedicado, así que adiós peso perfecto, hola sobrepeso… La prueba más evidente de que esto es horrible es que ni siquiera encontré otra cosa de la que escribir…La influenza arruina mi vida.
Les seguiré reportando desde el cautiverio…
PD. ¿Como veré a mi novio? (lloraré).
Son las siete con cero minutos cuando empiezo a escribir, aun no ha pasado un día del cautiverio y ya siento los efectos de la desesperación, si no me mata la influenza seguro que lo hará el aburrimiento. Este día no he salido salvo para ir por comestibles, y es que bueno no me puedo morir de hambre, es lento y doloroso. Pero lo peor de todo es que la única vez que salí tuve que utilizar un molesto cubre bocas (muy grueso), mi mamá pretendía que usara guantes, lo cual no permití, eso ya era demasiado.
La oportuna aparición de esta enfermedad no solo puede acabar con nuestra salud, si no también con nuestra vida social, y nuestra figura ¿Qué por que lo digo? Bueno es que según mi madre no podre salir en todo este rato, eso quiere decir hasta el próximo martes –y yo quería ir a la mari este jueves- y como no he encontrado otra cosa que hacer salvo comer, es lo que me he dedicado, así que adiós peso perfecto, hola sobrepeso… La prueba más evidente de que esto es horrible es que ni siquiera encontré otra cosa de la que escribir…La influenza arruina mi vida.
Les seguiré reportando desde el cautiverio…
PD. ¿Como veré a mi novio? (lloraré).
PD2. Llamen a mi celular, por lo menos asi no me aburro, porfis...

1 comentarios:
Si bueno... el terrible cautiverio... hasta el martes?!!!! es mucho tiempo, demasiado, otra vez olvidarás mi toque...
Cuidate, kokoro...
Cuidate por que te necesito.
Siempre tuyo,
SOEL.
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